Desde hace unos días, en mi cerebro giran con gran velocidad pensamientos afilados y cortantes, pensamientos vagos, dañinos y mezquinos, pensamientos sin principio ni final.
Ésto hace que mi estabilidad emocional (si es que la tengo) se tambalee, con cualquier cruce de pensamientos contradictorios, ideas internas que son ``falsas´´ copias de la realidad a las que no puedo controlar.
Y es que en mi vida han pasado una serie de acontecimientos (tampoco es que crea, que dichos acontecimientos aguarden una gran relevancia), pero cuando una, lleva en un estado imperturbable mucho tiempo, cualquier situación que sea un poco más fuera de lo común que el resto, puede hacer cambiar todos los circuitos y el orden de ideas, sentimientos, emociones y pensamientos....Y eso es lo que a mí me ha pasado. Siento una lucha entre estabilidad VS inestabilidad que hacen que una extraña locura se apodere de mí, dejándome desprovista de mi eficaz e invatible uso de la razón; ahora bien, pienso, analizo, este estado es común a todos los seres humanos, y puesto yo, aunque me esfuerce en no parecerlo, lo soy, tengo que asumir este estado catastrófico que hace y deshace a sus anchas.
Es irónico, cerebro, nervios, cuerpo, pertenecen al ser que los dispone, pero, ¿Qué hay dentro, que masa uniforme, inmaterial, y paralela se pasea a sus anchas por ese rincón desconocido, que llamamos mente? Sinceramente, ni puta idea.
Simplemente, he de afligirme, y esperar a que la claridad, el sosiego, la efímera estabilidad vengan por si solas, tal como se van, vienen. Y me parece algo desesperante, porque pienso, que al igual que controlamos músculos, movimientos, palabras y cadenas conductuales, deberíamos de saber controlar nuestros diferentes estados de ánimos.
Conclusión: El ser humano es el animal más débil.




